sábado, 14 de septiembre de 2013

El desafio de la transición democratica



El 11 de Septiembre se cumplieron 40 años del golpe al gobierno democrático de Salvador allende en Chile. No voy a hablar del golpe, que llevaron a cabo las fuerzas militares junto a carabineros ni de los motivos que llevaron a implantar una de las dictaduras más crueles, junto con la dictadura argentina de ese momento, de Sudamérica.  Intentaré, desde mi punto de vista, comentar porque la transición es una de los retos más difíciles que debe afrontar una sociedad en el regreso a la democracia.
La Transición a la democracia es el nombre con el cual se conoce al periodo de la historia de un país en donde tiene lugar el restablecimiento pleno del funcionamiento de las instituciones democráticas a través del traspaso del poder político desde las Fuerzas Armadas y de Orden, hacia el presidente democráticamente elegido. Pero hay otra transición que un pueblo debe afrontar y es la más larga y difícil, la transición mental de los individuos de esa sociedad.
23 años después de instaurada la democracia todavía hay un sector de la sociedad chilena que apoya y extraña al gobierno de facto de Augusto Pinochet.
Es lógico que esto pase?
Porque hay personas que apoyan a un régimen cruel y asesino como lo fue el de Pinochet?
A Cuba puede pasarle lo mismo ante un cambio de gobierno?
En toda sociedad hay sectores antagónicos. Entonces, siempre que se elige un modelo habrá sectores que estarán de acuerdo y sectores en contra, en lo económico hay quienes triunfaran y otros que no les ira nada bien. Si tomamos ese pensamiento es lógico que haya sectores que apoyen el gobierno de Pinochet, pero si en cambio lo hacemos con un pensamiento donde se priorice las libertades, los derechos, la salud y la vida de los individuos de la sociedad es ilógico que esos sectores apoyen a un régimen por demás cruel.
“Las Fuerzas Armadas me salvaron”, le dijo a la televisión estatal este mes el diputado derechista Iván Moreira. “Ellos me salvaron de vivir bajo un régimen, una dictadura marxista. Pinochet salvó la vida de toda una generación”.
Pero del otro lado de la sociedad, de los críticos, alegan que el gobierno de Salvador allende era elegido por el pueblo, de eso no hay duda, y que no era una dictadura de izquierda ni se convertiría en ello, que Allende era socialista, pero no Marxista, etc.
Hoy, a 40 años después del golpe y 23 de restaurada la democracia siguen los enfrentamientos entre estos sectores antagónicos de la sociedad chilena.
Si tenemos en cuenta que el gobierno de facto de Pinochet duró 17 años, no debemos esperar otra cosa que este dilema chileno en Cuba con un gobierno de más de 50 años. La oposición cubana no puede esperar otra cosa que este enfrentamiento entre sectores de la sociedad, y debería tener una idea de como hacer de la transición lo menos traumático posible para, sobre todo, el primer gobierno democrático que se proclame.
La democracia es algo que el pueblo, en su mayoría y los más jóvenes sobre todo, no conoce. Los que ahora tienen un poco de poder no querrán perderlo, los que nunca tuvieron poder querrán tenerlo.





2 comentarios:

  1. Abel,
    Ante todo un saludo cubanísimo.
    Si bien son totalmente lógicas tus preocupaciones, dado que partes de comparaciones con el caso chileno debes tener en cuenta algunas variantes.
    Cierto es que Salvador Allente fue un presidente electo democraticamente y Pinochet dirigió un golpe militar que estableció un régimen autoritario que duró más de una década.
    Allende fue interrumpido cuando comenzaba a desarrollar sus proyectos castristas que hubieran llevado a Chile por el camino de la cubanización y la miseria como ha sido el caso de Venezuela.
    El ejemplo que más podemos poner a la vista es precisamente el caso de Venezuela si en el año 2002 hubieran podido sacar a Chávez del poder. Venezuela no hubiese sido destruída en todos los aspectos de la sociedad y mucha gente venezolana de buenos sentimientos estaría hoy rogando por el chavismo.
    Pero hoy por hoy los chavistas se mantienen en el poder sobre la base del fraude, la fuerza y la mentira porque ya nadie cree en ellos. Si mañana lograsen quitarse de arriba esa desgracia, en Venezuela nunca volvería a coger fuerza el chavismo. Aunque hubiese quienes añoraren su "socialismo siglo XXI", serían muy pocos para tener dividida una nacion dado que seria un porcentaje insignificante.
    Igual sucede en Cuba. El desastre ha sido de tal magnitud que cuando se logre el verdadero cambio hacia un sistema democrático serán muy contados los que añoren el castrismo.
    Porque el castrocomunismo ha tenido todo el tiempo para enseñarle a los cubanos su verdadera entraña.

    Un fuerte abrazo,
    Simón José Martí Bolívar.

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  2. El cambio en Cuba ya se esta produciendo delante de nuesgtras narices y seguimos en guerras semanticas..Cuba esta cambiando y lo podemos llamar como quiera..pero ahi va.....

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